Retiro
8 al 10 de agosto de 2026 · Gualaceo
Del 8 al 10 de agosto, el Ordo Virginum se reunió en Gualaceo para un retiro acompañado por el Cardenal Luis Cabrera, OFM, bajo el tema «Dilexi Te: el susurro del esposo en la era de la prisa». Quienes lo prepararon cuidaron cada detalle, y esos días quedaron marcados por la fraternidad y el cariño con que nos recibieron.
Entre las charlas hubo también espacios de silencio y de oración: tiempos para simplemente estar, sin prisa, ante Aquel a quien ya nos hemos entregado.
Compartimos el lugar con un grupo de seminaristas que vivían allí su propio retiro esos mismos días, y en ese encuentro se dejó entrever, sin que nadie lo dijera, el misterio nupcial de la Iglesia entero: ellos se preparan para recibir el sacramento que los configura in persona Christi, signo visible de Cristo Esposo; nosotras somos signo visible de la Iglesia, la Esposa que aguarda las bodas del Cordero. Dos signos distintos de una misma Alianza, coincidiendo bajo el mismo techo.
Un día salimos de paseo a Chordeleg, un pueblito donde el oficio de la platería y la joyería se hereda de generación en generación, y donde sus calles guardan la misma paciencia artesanal con la que, poco a poco, también se forja una vocación.
Compartimos también como hermanas: la Eucaristía celebrada juntas, sobremesas, y esos silencios que ya no incomodan entre quienes se conocen del alma.
Las charlas estuvieron a cargo de Ana María Castellón, consagrada apenas una semana antes. En su primer retiro como esposa de Cristo, recibió el regalo de servir a sus hermanas desde la predicación: signo temprano de la fecundidad que ya empieza a dar su entrega.
Charlas del retiro
Impartidas por Ana María Castellón